Diablos Rojos del México y Guerreros, de Oaxaca, organizaciones hermanas.
Diablos Rojos y Guerreros, organizaciones hermanas que han hecho crecer al beisbol mexicano (Foto cortesía @henrygutierrezp).

(Columna)

Ciertamente, desde el momento en que el sonorense Carlos Félix hizo abanicar el tercer strike al nicaragüense Everth Cabrera para decretar oficialmente el triunfo de Oaxaca sobre Yucatán en su séptimo juego de la primera ronda del playoff, se pudo comentar de todo ante la subsecuente Serie de Campeonato de la Zona Sur a la que accedieron los Guerreros y en la que ya estaban instalados los Diablos Rojos.

Aunque no es una confrontación por el título absoluto de la Liga Mexicana de Beisbol como siempre ha sido el sueño del señor Alfredo Harp Helú, si es una esperadísima batalla por el título de la Zona Sur y la garantía de que al menos uno de sus equipos estará en una de las dos Series del Rey en la temporada a la que en su honor le pusieron su nombre. Eso ya es ganancia, pero no garantía de la máxima alegría para la familia Harp y todas las empresas y organizaciones de su propiedad.

El utilizar el vocablo “dilema” no es con la intención de poner en entredicho la calidad moral ni la ética de nadie, sino porque es inevitable la confrontación con toda clase de comentarios y críticas perspicaces o mal intencionadas. Valdría usar la metáfora de que no puede utilizarse solo un paraguas para cubrirse de una autentica cascada sin salir con los zapatos o mucho más mojados.

Diablos Rojos del México y Guerreros, de Oaxaca, organizaciones hermanas.
En cualquier instancia, Guerreros de Oaxaca y Diablos Rojos del México han disputado con intensidad cada partido en la historia de su rivalidad (Foto cortesía @henrygutierrezp).

Sin embargo, creo que es un dilema que los protagonistas enfrentan con tal emoción y gusto que deja al margen cualquier posibilidad de opacar el espíritu festivo que se vive al seno de lo que les gusta llamar la “pasión por México”. Además de que ya hay una causa noble de por medio que es la donación de las taquillas de los juegos en la CDMX y en la Verde Antequera para las víctimas y damnificados por las inundaciones en Sinaloa y Sonora y eso ya ennoblece todavía más este capítulo de nuestro beisbol.

Una vez concluido el primer partido, que favoreció en casa a los pingos, no dejan de estar presentes varias circunstancias que valen la pena revisar y reflexionar en torno a ellas.

Como ya se mencionó, dos organizaciones del mismo dueño disputarán el pase a la final de la temporada “Alfredo Harp Helú”. Hay muchísimos que se empeñan en afirmar que el favorito del jefe es el equipo rojo y que se le va a facilitar el pase a la serie final, por tradición, porque muchas veces se le favorece en los movimientos de roster entre ambas novenas, por no dejar que sufra la humillación de verse eliminado por el “hermano menor” con récord perdedor, pero también están puntos que tienen otro matiz más beisbolero como que es el equipo más ganador en la historia de la LMB, que van por el campeonato 17, que se han despedido de los últimos parques en los que han jugado como campeones, que son favoritos porque tuvieron mejor marca en el calendario regular, que su marca es ganadora y no perdedora como la de sus rivales, que tienen ventaja de local al recibir los dos primeros juegos de la serie en casa y hasta ahí le dejamos.

Sin embargo, hay que ver para el otro lado y aunque se trata de “organizaciones hermanas”, lo cierto es que existe una gran rivalidad entre ambas escuadras. A los Guerreros nunca les ha gustado ser el “hermano menor”, ser dejados en segundo término, que les quiten a jugadores que están en buen momento o a muchachos de notable talento para vestirlos de rojo y enviarlos a la capital, que ellos reciban los saldos que los rojos ya no quieren, que los den como seguras víctimas cuando juegan contra el México y menos aún, ahora que va de por medio el pase a la Serie del Rey.

Los Guerreros de Oaxaca derrotaron 5-2 en 11 entradas a los Leones de Yucatán en el séptimo juego del playoff de la Zona Sur 2018.2
Un equipo con la mística de los Guerreros de Oaxaca del torneo 2018.2 no va a entregar sin pelear cualquier serie de playoffs a nadie (Foto Twitter).

Existen argumentos totalmente válidos a favor de la tribu zapoteca. La tropa bélica tiene el derecho absoluto de reclamar su lugar  y el respeto que varios le niegan ante su “hermano mayor”. Con esto quiero reconocer una vez más, como muchos allegados a ambos equipos lo hacen, que hay una rivalidad auténtica, un “odio deportivo” sobre el terreno de juego, el cual ha crecido con el paso de los años y más cuando una gran cantidad de muchachos de ambos escuadrones han surgido de la Academia Alfredo Harp Helú en el estado de Oaxaca y han crecido en los diamantes y en las aulas como compañeros de clase y a veces de equipo, pero también como rivales de dugout a dugout.

Esto último ya se vio reflejado en una gran serie final por el campeonato de la pasada Liga Invernal Mexicana 2017 entre Diablos y Guerreros, que ganaron los pingos de manera dramática y espectacular, luego de que ambas escuadras disputaron las dos anteriores campañas de la LIM como un solo equipo y obtuvieron un bicampeonato. Con todo y ello, la organización de Oaxaca no estuvo muy satisfecha de que jugaran con el nombre y los colores de los Diablos Rojos, lo que fue otro punto de rivalidad interna.

Nelson Barrera Romellón, "El Almirante, pilar en la historia de Diablos Rojos y  Guerreros.
Nelson Barrera Romellón, “El Almirante, pilar en la historia de ambas franquicias (Foto Twitter).

No hay razón para no pensar que se va a jugar con entrega absoluta, con juego limpio y ética deportiva. Los Guerreros tienen en sus manos hacer historia grande porque podrían ser el primer equipo en llegar a la Serie Final con récord perdedor (26-30), porque se cumplen 20 años de haber disputado y ganado su única serie por el título de la LMB, porque sería el homenaje perfecto a la memoria del trágicamente desaparecido “Almirante” Nelson Barrera, quien les hizo ganar aquel gallardete como manager-jugador, porque volverían a eliminar a los Diablos como en aquel 1998, única vez que se enfrentaron en postemporada. Además, ¿a quién no le gustan esas historias en las que el débil le pega al gran favorito?

Nelson Barrera dio el título de la temporada 1998 de la LMB a los Guerreros de Oaxaca como manager-jugador.
Nelson Barrera dio el título de la temporada 1998 de la LMB a los Guerreros de Oaxaca como manager-jugador, una de las grandes satisfacciones de Alfredo Harp Helú en su trayectoria en el beisbol profesional (Foto cortesía @ahbeisbol).

En fin, con directivos, coaches, managers y peloteros que han estado en ambos lados de esta moneda, cada uno quiere el triunfo, el orgullo, la recompensa y el amor propio para su causa. Nadie quiere el sabor de la derrota en la boca.

Y, aún así, el que gane tendrá que aguantar sin verse afectado aquello de que “lo dejaron ganar”, “le dieron chance”, “fueron instrucciones desde arriba”, etcétera, lo que también tiene la lógica consecuencia que provoca cualquier multipropiedad o posible conflicto de intereses.

Muchos dirán que los Guerreros “le limpiaron el camino a los Diablos” cuando dieron la campanada al eliminar a unos fieros, pero agotados Leones de Yucatán, pero esto no se trata dar en automático el título al México porque una cosa es llegar a la Serie del Rey y la otra es tener que enfrentarse a Sultanes o Acereros que no son una perita el dulce.

Ya no ahondaremos en si “hay línea” en el Sur y sólo cerraremos señalando que cualquier combinación de posible Serie del Rey es interesante. Hay dos que serían inéditas: Sultanes-Guerreros y Acereros-Diablos Rojos. Y hay dos que serían revancha: Acereros-Guerreros como en el ’98, cuando barrió el Oaxaca de Nelson Barrera al Monclova de Aurelio Rodríguez (dos inmortales de nuestra pelota) y una sexta edición de Sultanes-Diablos Rojos, siendo la más reciente hace 10 años. Monterrey (1991, 1995 y 1996) le lleva ventaja al México (1994 y 2008) y sería el regreso de un gran clásico.

Más que criticar o comentar, primero vamos a gozar lo que resta del camino antes de la Serie del Rey 2018.2, por cierto, la número 15 consecutiva en 14 años que llevará hasta ustedes Cadena Rasa y Rasa Deportes. No se la pierdan.