CIUDAD DE MÉXICO- El inicio de temporada del Manchester United en la Premier League no ha sido el esperado ni mucho menos. Dos derrotas en tres partidos tienen a los Red Devils afrontando una crisis que tiene muchas preguntas y hasta ahora ninguna respuesta.

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La estrepitosa caída 0-3 frente al Tottenham Hotspur el pasado lunes en Old Trafford encendió las alarmas que ya venían sonando desde semanas anteriores.

En apenas tres juegos disputados el equipo de José Mourinho ha recibido siete goles en contra y ha marcado solo cuatro tantos en el arco contrario.

Una de las principales falencias del equipo es sin duda el aparato defensivo. Las inversiones millonarias en las contrataciones del sueco Victor Lindelof y el marfileño Eric Bailly no han sido redituables en lo más mínimo.

En el caso de Lindelof los problemas de ubicación, marca personal y anticipo han quedado exhibidos en reiteradas ocasiones, hasta el momento no ha dado la talla para jugar en el United.

Por su parte Bailly, no ha podido consolidarse como un zaguero confiable debido a sus constantes lesiones y bajas de juego considerables.

Ante Tottenham alinearon como dupla de centrales Chris Smalling y Phil Jones, defensas de casa pero que no están ni cerca de los vuelos alcanzados por Rio Ferdinand y Nemanja Vidic en otros tiempos.

Tal vez el punto menos endeble sea el mediocampo, donde Nemanja Matic, el refuerzo brasileño Fred y Paul Pogba hacen un trabajo aceptable, aunque sin llegar a ser destacado tanto en labores defensivas, como en las ofensivas.

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Finalmente la ofensiva del equipo está con la pólvora mojada. Romelu Lukaku se ha perdido goles cantados en momentos decisivos de los partidos ante Leicester City, Brighton y Tottenham.

El chileno Alexis Sánchez sigue sin encontrar su hábitat dentro de la cancha, Jesse Lingard no alcanza la regularidad, Marcus Rashford no cuenta con total apoyo y Anthony Martial está más que borrado por Mourinho.

Hablando de “Mou”, también tiene mucha responsabilidad en este momento gris. Acostumbrado a gestionar vestuarios con experiencia y veteranía, da la impresión de no saber cómo convencer y llegarle a los jóvenes en la plantilla.

Su exabrupto en la conferencia de prensa posterior al juego ante los Spurs aseverando que él tiene tres títulos de Premier League y entre los 19 DT´s restantes solo dos, plan con maña para que se hable más de ello que de lo que ocurrió en el terreno de juego.

Lo que no puede seguir permitiendo un club con la historia y jerarquía del Manchester United es que una de las principales “variantes” tácticas de Mourinho sea el ingreso del belga Maroune Felliani a jugar de poste y buscar algún cabezazo en el área.

El próximo domingo dos de septiembre el Manchester United visitará la cancha del Turf Moor para enfrentar al Burnley, una nueva caída pondría en la cornisa la continuidad de Mourinho al frente del equipo. Una victoria apaciguaría las aguas para trabajar tranquilamente las dos semanas de parón que vienen por la fecha FIFA.

Entre que sin peras o manzanas, errores de Lindelof o errores de Lukaku, la realidad es que la era post Alex Ferguson sigue doliendo mucho en el Manchester United.