Por Tomás Rudich (dpa)

Se jugó el último partido de Champions League en el Estadio Vicente Calderón, casa del Atlético de Madrid
El Estadio Vicente Calderón vivió una última jornada europea, pero no pudo ver concretada la hazaña (Foto Twitter).

MADRID – El Estadio Vicente Calderón se despidió hoy de Europa con una noche grande de fútbol y un partido digno de su historia, pero también con el sabor amargo de una nueva eliminación, la cuarta consecutiva, ante el clásico rival de Madrid.

Convertido en una olla a vapor, el templo del Atlético de Madrid soñó con el milagro durante gran parte de una primera mitad en la que el conjunto rojiblanco fue un torbellino endemoniado. Pero el gol de Isco al minuto 41 tras la gran maniobra de Karim Benzemá por el fondo resultó el temido puñal que puso fin al sueño.

Hasta entonces, el estadio del Atlético fue un auténtico infierno, empujado por un equipo que tuvo al Real Madrid al borde del nocaut. Los futbolistas corrían, jugaban y arengaban, Diego Simeone agitaba los brazos enloquecido. Y los hinchas del Atlético levantaban las bufandas, saltaban, gritaban…

“Sí, se puede. Sí, se puede”, estalló el estadio tras el penal convertido por Antoine Griezmann para el impensado 2-0. Fueron 15 minutos en los que el Atlético demostró que la remontada era posible. Quince minutos que quedarán guardados en las retinas de los hinchas rojiblancos y que tendrán su lugar entre las grandes noches del Calderón.

Último partido de torneos europeos en la casa del Atlético de Madrid, 10 de mayo de 2017
Foto Twitter

Pero el conjunto de Simeone, a un gol de igualar la serie, dejó respirar a su rival cuando lo tenía mareado y cerca de la lona. Y cuando no se mata a un gigante con una pegada tan fuerte como la del Real Madrid, se pagan las consecuencias.

No hubo remontada épica, la victoria por 2-1 fue insuficiente, pero el estadio del Atlético, que será demolido al final de la temporada para construir una instalación más moderna en otra zona de Madrid, vivió un último derby y una última noche europea a la altura de las circunstancias.

“Esta noche mágica que pasamos en el Calderón quedará en el recuerdo para siempre”, dijo Simeone, sonriente en la rueda de prensa pese a la derrota. “Cuando dijimos que se podía algunos pensaron que era un juego de palabras. Pero esos 30 o 35 minutos seguramente quedarán en la historia del ambiente”.

Atlético de Madrid contra Real Madrid, último partido de torneos europeos en la casa del Atlético de Madrid, 10 de mayo de 2017
La despedida europea del Calderón fue ante al clásico rival madrileño (Foto Twitter).

“El triunfo es del que gana, pero esto se ha visto pocas veces en el fútbol. Hay que volver a agradecer y es una nueva demostración de la mejor afición del mundo”, afirmó por su parte Gabi, el capitán rojiblanco y uno de los símbolos de la comunión entre los hinchas y el equipo.

Ya desde el inicio del encuentro, el estadio a orillas del Río Manzanares, que fue inaugurado un 2 de octubre de 1966 con un 1-1 ante el Valencia, ofreció un clima de “guerra futbolística”. “Orgullosos de no ser como vosotros”, se pudo leer en letras gigantes en la grada lateral del estadio. Una clara respuesta al mensaje de la semana pasada en el Santiago Bernabéu, donde se desplegó un enorme mosaico con la inscripción “Decidme qué se siente”.

El mensaje del Real Madrid hacía alusión a las finales perdidas en 2014 y 2016 en Lisboa y Milán. Dos agónicas derrotas, una en la prórroga y otra en penales, que frustraron el sueño del Atlético de coronarse por primera vez campeón de Europa. Si a ello se suma la caída en cuartos de final del 2015, ya son cuatro las eliminaciones consecutivas ante el clásico rival de la capital española.

“Aleetii, Aleetii”, reaccionó la hincha rojiblanca tras el tanto del Real Madrid. Sin embargo, el golpe se sintió con fuerza y en el segundo tiempo ya casi no hubo partido. Todos sabían ya que no habría epopeya.

Estadio Vicente Calderón, a las orillas del Río Manzanares, casa del Atlético de Madrid
A las orillas del Río Manzanares en la capital española, el Estadio Vicente Calderón vive sus último días (Foto Twitter).

“Que bote (salte) el Calderón, que bote el Calderón”, se animó el grupo de hinchas del Real Madrid ubicados detrás del arco que en la primera etapa defendió Jan Oblak. El público del Atlético respondió y siguió gritando y la serie, ya definida, se terminó jugando más en las gradas que en el campo.

“Orgullosos, de estos jugadores”, fue la dedicatoria que el Atlético brindó a sus futbolistas tras otra noche en la que dieron todo, pero que terminó con el mismo sabor de los últimos cuatro años. Luego del encuentro, los futbolistas volvieron al campo para recibir una nueva ovación bajo el diluvio que había comenzado a caer en Madrid.

Se jugó el último partido de Champions League en el Estadio Vicente Calderón, casa del Atlético de Madrid
El Estadio Vicente Calderón vivió una última jornada europea, pero no pudo ver concretada la hazaña (Foto Twitter).

Tras la eliminación de la Champions, el Atlético jugará en la Liga española su último encuentro en casa el 21 de mayo ante el Athletic de Bilbao. Seis días después se disputará la final de la Copa del Rey entre el Barcelona y el Alavés y el 28 será el partido de despedida con la participación de numerosas leyendas del club.

El Atlético podría llegar a volver a jugar un partido europeo si no logra la clasificación directa a la próxima Champions. Pero todos vivieron el partido de hoy como una despedida.

Simeone, sin embargo, espera que nada cambie con el nuevo estadio: “Las emociones se transmiten, la misma gente que está acá hoy estará en el día de mañana en el Metropolitano. La pasión no se negocia”.