CIUDAD DE MÉXICO- Este martes primero de mayo, se cumplen 24 años del fallecimiento del piloto brasileño Ayrton Senna Da Silva, quien dejó de existir al sufrir un trágico accidente durante el Gran Premio de San Marino de la Fórmula Uno en 1994.

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Aquel fin de semana quedó tristemente en el recuerdo de los aficionados a este deporte por la seguidilla de accidentes que se originaron en Imola.

El primero de ellos lo sufrió el también piloto brasileño de Jordan, Rubens Barrichello, que en los entrenamientos libres se estrelló con la barrera de contención y milagrosamente los servicios médicos lograron salvarle la vida.

El sábado 30 de abril, el austriaco Roland Ratzenberger murió por una aparente colisión con su compañero de equipo en MTV Simtek Ford, David Brabham, antes de su vuelta rápida. La causa del deceso fue por una fractura en la base del cráneo.

Pese a estos inusitados y trágicos eventos, se decidió llevar a cabo la carrera ese domingo. El equipo y entorno de Senna aseguraban que Ayrton no quería correr tras lo ocurrido.

En un ambiente enrarecido y preocupante, Senna optó por subirse a su monoplaza Rothmans Williams Renault. Fue en la séptima vuelta cuando su columna de dirección colapsó y el automóvil se estrelló contra el muro de la curva de Tamburello a una velocidad cercana a los 290 kilómetros por hora.

Fue ahí donde el catalogado por muchos como el mejor piloto de la historia dejó la vida terrenal para convertirse automáticamente en leyenda y gloria del deporte mundial.

“Magic Senna” dejó un palmarés brillante con 41 victorias,  80 podios y 65 pole positions en la Fórmula Uno, Mónaco fue su pista favorita con seis triunfos. En Bélgica y Estados Unidos consiguió cinco en cada una respectivamente, incluso en México tuvo éxito en el Gran Premio de 1989.

A 24 años de su partida, el mundo del automovilismo y del deporte lo recuerdan como uno de sus más grandes exponentes. Bien dicen que los grandes atletas y seres humanos como lo fue Ayrton Senna nunca mueren, pues siempre vivirán en nuestros corazones.

“Si una persona no tiene sueños, ya no tiene ningún motivo para vivir. Soñar es necesario, aunque en el sueño se debe vislumbrar la realidad. Para mí, este es un principio de vida”. Ayrton Senna Da Silva.