Davante Adams, receptor abierto de los Green Bay Packers, celebra uno de sus 2 touchdowns entre el público del Lambeau Field, durante la victoria sobre los Chicago Bears, 20 de octubre de 2016.
Foto cortesía NFL.com.

Los Empacadores de Green Bay (4-2) lograron recuperarse en una semana corta y dejaron atrás una mala actuación de su quarterback Aaron Rodgers, quien lanzó para 326 yardas y 3 touchdowns, para conseguir la victoria por 26-10 sobre los Osos de Chicago (1-5), en el partido de jueves por la noche con el que arrancó la semana 7 de la NFL.

Luego de una derrota en casa ante los Vaqueros de Dallas, que anularon al dos veces Jugador Más Valioso de la Liga, el público del Lambeau Field no se decepcionó y vio reponerse al mismo Rodgers de una primera mitad poco lucida ante sus grandes rivales divisionales y, al irse al descanso apenas tenían ventaja los Packers de 6-3. La nota hasta ese momento fue que Brian Hoyer, quarterback de Chicago, resultó con el brazo izquierdo lastimado y la ofensiva quedó a cargo Matt Barkley, quien terminaría con 2 intercepciones en contra y apenas 6 de 15 pases completas para 81 yardas.

Ambos equipos anotaron touchdown en el tercer periodo, para llegar al último cuarto todavía con diferencia de 3 puntos a favor de los locales (13-10) y Green Bay se despegó con dos envíos de Rodgers hasta las diagonales: de 4 yardas para Davante Adams y de 2 yardas para Randall Cobb (se falló el punto extra), para dar forma a la pizarra final.

Rodgers impuso un récord de la franquicia con 39 pases completos en un partido y Adams tuvo el mejor partido de carrera en la NFL con 13 recepciones para 132 yardas y 2 touchdowns.