Malcolm Jenkins, safety de los Philadelphia Eagles, no asistirá a la Casa Blanco por su rechazo al presidente de Estados Unidos Donald Trump.
Malcolm Jenkins es uno de los jugadores de los campeones del Super Bowl LII que abiertamente expresan su rechazo a asistir a la Casa Blanca debido al presidente Donald Trump (Foto Twitter).

Luego de que las Águilas de Filadelfia conquistaron su primer Super Bowl, varios de sus jugadores han asegurado que no participarán en la tradicional visita del equipo campeón de la NFL a la Casa Blanca como señal de su oposición al presidente de Estados Unidos Donald Trump.

Entre los elementos que rechazan la idea de asistir a la capital de la unión americana está el profundo Malcolm Jenkins, quien fue uno de los muchos hombres que durante la temporada levantaban el puño durante la interpretación del himno nacional estadounidense.

“No, personalmente, no anticipo atender”, dijo Jenkins, cuando fue entrevistado al respecto por la cadena CNN.

El receptor abierto Torrey Smith, quien también alzaba el puño durante el himno para expresar su solidaridad con el movimiento “Black Lives Matter” (“Las Vidas Negras Importan”), manifestó su desaprobación ante la guerra que Trump entabló contra los jugadores que ponen una rodilla sobre el suelo durante el himno como protesta contra el racismo.

Chris Long, ala defensivo de los Philadelphia Eagles, no asistirá a la Casa Blanca por su rechazo al presidente estadounidense Donald Trump.
Chris Long, quien fue campeón del Super Bowl LI con los Patriotas y no asistió a la Casa Blanca, tampoco irá como campeón de la edición LII con las Águilas (Foto Twitter).

Trump publicó una declaración para demandar a los jugadores a “estar orgullosamente de pie para el himno” durante el Super Bowl LII. Al final del partido, felicitó a las Águilas a través de su cuenta de Twitter con un escueto párrafo: “¡Felicidades a los Philadelphia Eagles por una gran victoria en el Super Bowl!”.

“Le llaman protesta contra el himno”, dijo Smith. “No estamos protestando el himno. Es una protesta durante el himno. Entiendo el  porqué la gente está enojada o, quizás, ofendida cuando alguien coloca la rodilla en el suelo”.

El ala defensivo Chris Long, quien no asistió a la Casa Blanca durante la visita de los Patriotas de Nueva Inglaterra para los que jugaba cuando ganaron el Super Bowl del año pasado, tampoco irá esta ocasión.

“No, no voy a ir a la Casa Blanca. ¿Están bromeando?”, dijo Long, durante una entrevista radiofónica que le hicieron después del Super Bowl LII.

Posteriormente, Long hizo pública otra declaración: “Cuando mi hijo crezca, y como yo creo que el legado de nuestro presidente será lo que es, no quiero que me diga: ‘Oye, papá, ¿por qué fuiste (a la Casa Blanca) cuando tú sabías que lo correcto era no ir?’”.

El corredor LeGarrett Blount está en la misma situación que Long, ya que también jugaba para los Patriotas en 2017 y no fue a la residencia presidencial tras ganar la edición LI: “Simplemente, no me siento bienvenido a esa casa. Simplemente, así lo voy a dejar”.