Tuvieron que pasar alrededor de 3 mil 800 días para que volvieran a festejar por todo lo alto, desde aquel domingo 10 de diciembre de 2006 en la Bombonera de Toluca.

En ese prolongado periodo de tiempo de ayuno y abstinencia, pasaron hasta 15 entrenadores de todos colores y sabores, desde la mezquindad de Ignacio Ambriz y Raúl Arias, hasta la benevolencia de tipos de casa como José Luis Real y Efraín Flores.

Fichajes estrellas que acabaron estrellados como Amaury Ponce, Aarón Galindo, Jared Borgetti, Aldo de Nigris y hasta Ángel Reyna.

Al enésimo intento tras 9 años de fracasos, dieron con la tecla, acertaron con Matías Almeyda.

Chivas ha decepcionado a su afición en el Apertura 2017 (Foto Twitter).

A dos años de su llegada, el “Mesías” del Rebaño le ha devuelto ciertos niveles de grandeza a un equipo que se había aburguesado buena parte del nuevo milenio.

En cosa de 24 meses de trabajo, Almeyda los salvó del descenso, los hizo campeones de Copa MX dos veces, una de Supercopa MX y la joya de la corona, campeones del Clausura 2017 de la Liga MX.

Lo que se suponía era el inicio de una nueva época dorada en Guadalajara, en menos de seis meses se transformó en agonía, zozobra y vergüenza, gracias al patético Apertura 2017 hasta el momento conseguido.

Parece que la fiesta del 28 de mayo de este año en Verde Valle y la Minerva de la capital jalisciense, se extendió más de lo debido y varios en el seno Rojiblanco se durmieron en sus laureles y, cuando despertaron, ya era demasiado tarde para reaccionar.

Cortesía Instagram: Chivas
Guadalajara ha perdido los últimos 4 juegos en fila del Apertura 2017 (Foto Instagram: Chivas).

Emborrachados de soberbia y egoísmo, Jorge Vergara y José Luis Higuera, decidieron no reforzar al equipo para refrendar su corona, en un torneo que se sabía desde temprano, no iba a ser tan fácil de conquistar tras las contrataciones rimbombantes de Monterrey, Tigres y América.

Encima se desprendieron de futbolistas, que si bien no fueron piezas medulares en la final ante Tigres, al menos daban variantes y fondo de armario a la hora de realizar los cambios en los partidos.

El afrodisiaco elixir con el que brindaron don Jorge, el tío Higuera y “Mati”, tiene ya una resaca de trece juegos en los que el equipo solo ha sido capaz de sacar una victoria.

Para colmo de sus males, su vilipendiado archirrival amarillo, terminó por dilapidar sus mínimas chances de meterse a la liguilla con dos goles en tres minutos ayer por la noche en el Estadio Azteca.

América remontó el 1-0 adverso en 3 minutos para darle la vuelta a Chivas en el Clásico (Foto Instagram: Chivas).

Sus principales figurines de Lladró, Rodolfo Pizarro y Orbelín Pineda,  se marearon con las copas ingeridas el semestre pasado. Hoy, deprimidos y apesadumbrados, no son ni la sombra de lo que fueron la liguilla pasada ante, Atlas, Toluca y Tigres en la gran final.

Hoy, 144 días después de la celebración por la doceava estrella, Chivas debe limpiar el salón del festejo, recoger la basura, curarse la cruda,  salir del último lugar de la tabla general y pensar en enero.

Reforzar al equipo, mantener como DT a Almeyda, pagar los 8 MDD por Cota al Pachuca, eso ya lo decidirá Vergara y compañía. El meritorio trofeo del Clausura 2017, ha perdido brillo y mucho en un santiamén, bochornos como el de este torneo, no se pueden permitir en una institución que se dice ser la más importante del país.

Guarden el esmoquin, confeti y manteles de tela fina, se acabó la fiesta y se acabó temprano el torneo para Chivas. Que guarden las copas en las vitrinas y, sobretodo, que guarden las jarras…en Guadalajara.