Reza el libro de lugares comunes del futbol mexicano que “a la liguilla no hay que llegar primero, hay que saber llegar”, totalmente aplicable a la actualidad de las Águilas del América, que luego de caer anoche ante Tigres (1-0) en las semifinales de ida, están a 90 minutos de quedar fuera del Apertura 2017 sin siquiera meter las manitas.

En la primera mitad del torneo, los de Coapa tuvieron buenos pasajes de futbol ante Atlas, Lobos BUAP y Toluca, sin llegar a ser del todo brillantes pero con eficacia y pegada en al área rival.

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Guido Rodríguez no ha tenido su mejor torneo de presentación con las Águilas (Foto Twitter).

Conforme el certamen se fue haciendo adulto y la hora de la verdad se fue acercando, el equipo de Miguel Herrera comenzó a hacerse inconexo en ataque e individualmente disminuido en cuanto a rendimientos se refiere.

El “Piojo” se quedó sin caudillos dentro de la cancha, del medianamente buen desempeño de tipos como Darwin Quintero y Silvio Romero en las primeras fechas, hoy solo quedan dos zombies que deambulan por el área errando cuanto balón pasa por sus cristalinas piernas.

A Cecilio Domínguez, que por tres golecitos y una que otra pincelada ya catalogaban varios irresponsables con micrófono como el “nuevo” Cuauhtémoc Blanco, hoy parece que le quedan pocas horas vestido de amarillo en la capital del país.

Para acabarla de amolar, las lesiones volvieron a dejar fuera en varios partidos a William da Silva y Renato Ibarra, fundamentales en el esquema táctico de Herrera.

Las victorias ante Cruz Azul y Chivas en Liga MX fueron un mero espejismo, a partir de ahí, las Águilas han anotado dos goles en sus últimos ocho partidos jugados entre liga, copa y liguilla.

De no ser por “San Agustín” Marchesín, Cruz Azul hoy estaría en semifinales y Paco Jémez seguiría peleándose con los medios en esas “memorables” ruedas de prensa después de los partidos.

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Darwin Quintero ha vuelto a ser intrascendente en el ataque del América (Foto Twitter).

Frustrado, decepcionado, enca…nijado y muy cabreado, así debe sentirse Miguel Herrera en estos momentos. Ha quedado claro que no le trajeron los refuerzos que él quiso y se tuvo que adaptar a lo que tenía.

Avilés Hurtado les dijo que no y por Darwin Quintero, puesto transferible, ni preguntaron, Jonathan Dos Santos los bateó por irse a Los Ángeles y Pedro Arce y Carlos Orrantia, fueron todo menos ser refuerzos.

Darle la vuelta al marcador ante Tigres luce poco probable, pero peores cosas se han visto en este bendito futbol en liguillas y, por lo menos, los azulcremas deberán salir a morirse de algo, aunque no les alcance, el sábado en el Estadio Universitario.

América llegó a la fiesta cuando todavía no había ni música en el salón, sus principales involucrados se aburguesaron y prefirieron quedarse sentados a la hora buena del bailongo, miraron el reloj y cuando se dieron cuenta, su carroza (hoy fúnebre) ya se había convertido en calabaza.